¿Por qué? Sencillo; estos insectos tienen cierto gusto por los cerebros de los vertebrados a los que cazan. Pero no te preocupes; las mantis no han sido infectadas por ninguna epidemia que les obligue a comer cerebros y mucho menos nos van a contagiar. Aunque sin duda alguna es un comportamiento bastante aterrador; es algo bastante fascinante para los amantes de la biología y en especial, los insectos.
Aunque se sabía que las mantis solían cazar pequeños vertebrados; incluyendo ranas y lagartijas y también artrópodos, hasta hace poco se han revelado algunas fotos alrededor de todo el planeta; de mantis religiosas devorando colibríes y serpientes. "El hecho de que el comer de aves esté tan extendido en las mantis religiosas, tanto taxonómica como geográficamente, es un descubrimiento espectacular", dice el investigador principal Martin Nyffeler de la Universidad de Basilea en Suiza.
El equipo de Nyffeler revisó toda la literatura científica disponible y otros relatos sobre la depredación de las aves por parte de las mantises y encontró que el fenómeno ha sido documentado en 13 países diferentes, en todos los continentes excepto la Antártida. Lo más asombroso es que el colibrí no es el único pájaro víctima de la mantis; ya que otras 23 especies también fueron registradas como parte del exquisito menú de este aterrador insecto.
En total, los investigadores encontraron 147 casos del comportamiento que se han reportado desde la primera instancia documentada en 1864, con la mayoría de los casos de ataques a colibríes en los EE.UU., donde a menudo los colibríes son cazados por las mantis en los jardines. Según al menos una de las observaciones incluidas, el acto es bastante espantoso, sobre todo porque las mantis son conocidas por comerse a su presa mientras está viva.
"El modus operandi de la mantis parece ser aproximarse al pájaro, el cual siempre está colgando hacia abajo, y luego entra en la cavidad craneal a través de uno de los ojos, alimentándose de los tejidos cerebrales". El ataque, que generalmente termina con una espectacular decapitación del pájaro, es posible gracias a las poderosas patas delanteras de la mantis, a veces descritas como antebrazos, los cuales le permiten capturar y casi incapacitar a la víctima.
Mientras que la naturaleza generalizada de la caza de aves por parte de las mantis podria ser una gran sorpresa para los científicos, el autor y observador de aves Kenn Kaufman; asegura que no hay porqué preocuparse, ya que esto no va a hacer que desaparezcan los colibríes; ya que siempre ha sido así. Simplemente, vivimos en un una época en la que es más fácil tomar fotos y teniendo en cuenta que en los jardines las personas suelen colocar cebaderos para que estas aves se alimenten; entonces las mantis suelen ir allí.
Entonces ¿qué tal si las mantis fueran unos cuantos centímetros más grandes? Serían capaces de atacar y comerse a un gato? ¿a un humano bebé? Porque atacar una rana, una serpiente, una salamandra o cualquier otro animal que pese 10 veces más que las mantis; simplemente demuestra que son cazadores excepcionales y carnívoros que simplemente tienen como objetivo alimentarse; sin pensar si a ti te parece cruel o no que se coman un colibrí.