De hecho, para el próximo martes se esperan temperaturas de 48 grados centígrados. Está bien; a muchas personas les encanta el calor y les gusta broncearse; sin embargo estas altas temperaturas no son para nada saludables para el organismo humano. El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos emitió una advertencia con respecto al calor excesivo y su oficina de Phoenix manifestó que "el calor de esta magnitud es raro, peligroso y muy posiblemente mortal".
Muchos dirán "bueno, es Arizona"; sin embargo, estas cifras son aterradoras, ya que Phoenix es la segunda ciudad con el incremento de temperatura más rápido en los Estados Unidos en los últimos 50 años, mientras que Las Vegas se encuentra en la tercera y Tucson en la séptima posición.
"En todo el mundo estamos descubriendo que podemos vincular eventos meteorológicos inusualmente cálidos con el cambio climático", dijo Andrew King, investigador del clima en el Centro de Excelencia ARC de Australia, a Climate Central en marzo; después de haber experimentado un clima intensamente templado en febrero. Agregó que es casi seguro que el cambio climático desempeña un papel en casi todos los eventos de calor extremo "con respecto a la mayoría de regiones del planeta".
Si bien la ola de calor de esta semana en Occidente no se ha atribuido específicamente al cambio climático, probablemente es seguro decir que el calentamiento global está haciendo que la temperatura se acentúe más y lo peor de todo; que cada año será mucho peor. Existe algo que se conoce como "el costo oculto del cambio climático" y una industria que se ve afectada gracias a esto son las aerolíneas. Esto se debe a que las temperaturas más altas generalmente se traducen en aire menos denso, lo que hace más difícil que los aviones despeguen.
La solución podría ser llevar menos carga o menos personas, con el propósito de hacer que los aviones sean más livianos. Si la contaminación de carbono continúa a su ritmo actual, Phoenix podría tener 20 días más al año para el año 2100, en los que los vuelos se vean restringidos a un peso máximo de despegue de 4,5 toneladas. Pero además, los aeropuertos de San Francisco y Nueva York también podrían experimentar las mismas dificultades.
Pero el cambio climático va mucho más allá de ser un problema económico para las aerolíneas. Investigaciones publicadas el lunes mostraron que la mitad de la población mundial se enfrentará a terribles olas de calor amenazantes para el año 2100 a menos que la contaminación de carbono sea frenada. Las temperaturas medias de verano en Phoenix podrían ser más parecidas a las de Kuwait a finales del siglo, haciendo que este extraño calor de verano se convierta en rutina.