¿Te bañaste esta mañana? Si? Puede que no sea lo más
inteligente. Confieso que yo también lo hice. Pero después de leer este
estudio, me siento un poco extraño al respecto.
Eso es debido a un argumento nuevo que ha salido en contra
del aseo regular, el cual tiene mucho sentido, este dice que las duchas
regulares ayudan a debilitar la piel, debido a que en este proceso se están
eliminando aceites y microorganismos necesarios para el tejido dérmico. Al
parecer podría ser nocivo para tu salud, tu aroma y el balance de
microorganismos que cohabitan contigo en tu piel.
Este tema nunca deja de ser espinoso, debido a que las
personas tienen distintos puntos de vista sobre la periodicidad con la cual se
deben bañar, a esto se le suma el hecho de que no existe un cuerpo de
investigación consistente sobre este tema, que nos pueda dar luz sobre cual podría
ser la conclusión al decir cada cuanto se debe duchar una persona en la semana.
Con esto queremos decir que, si se busca la respuesta como tal a la pregunta de:
cada cuanto debe ducharse una persona? la respuesta no estará explicita en
ningún trabajo científico reciente.
Lo que sí existe en este momento, es un creciente interés
sobre el tema, sobre todo en lo relacionado a cuan beneficioso o perjudicial
puede ser para la salud, un estilo de vida higiénico, teniendo en cuenta que
este tipo de higiene puede afectar terriblemente algo que aún es desconocido
pata la mayoría de los científicos, la fauna microbiana que tenemos en nuestra
piel.
Bañarse demasiado puede perjudicar la forma en que funciona
la piel e incluso la forma en la que funciona el cuerpo y algunos de sus
sistemas. La fauna microbiana del cuerpo es el grupo de bacterias, ácaros y
virus que viven en nuestro organismo. Sabemos que este tipo de microorganismos
son de suma importancia para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo. Sin
ellos, nuestro sistema inmune, nuestra digestión e incluso nuestro corazón se
detendrían de inmediato.
Puede que tenga sentido decir que los microorganismos son en
su totalidad, casi un sistema orgánico complementario de nuestro cuerpo
interconectado con los tejidos húmedos con los cuales construimos nuestro
cuerpo humano. Pero los investigadores afirman que la ciencia solo nos ha
ofrecido una parte ínfima acerca de su comprensión y la simbiosis que tenemos
con ellos, y que aún no comprendemos a fondo la importancia de los
microorganismos presentes en nuestro sistema.
En este momento existe evidencia indirecta que sugiere algo
que a muchos no les va a gustar, y es el hecho de que los microorganismos hacen
parte de la solución y no del problema, y que solo por esta razón no debemos
estar tan a la defensiva con ellos a la hora de querer eliminarlos a toda
costa. A este punto, es importante mencionar que la vida civilizada nos ha
vuelto un poco más susceptibles a microorganismos más agresivos.
Se ha comprobado que este estilo de vida nos ha afectado
mucho en relación a la flora microbiana que tenemos. Un estudio realizado a las
personas de villas lejanas en el Amazonas ha demostrado que su flora bacteriana
es la más saludable y funcional, habiendo evaluado la salud de sus bocas, piel
y heces fecales, lo cual nos pone a pensar acerca de la pertinencia de hacer
ambientes altamente asépticos y su verdadero sentido biológico.
